Cuando te inscribís como monotributista o autónomo, hay un trámite ante ANSES que suele pasar desapercibido: la declaración jurada de salud que exige el Decreto 300/97. Es simple, no tiene costo y puede ser decisivo para tu familia.
¿Qué es?
Es una declaración en la que informás tu estado de salud al comenzar a aportar al sistema previsional. Deja constancia de que, en ese momento, no tenías una incapacidad que impidiera trabajar.
¿Para qué sirve?
- Retiro por invalidez: si más adelante una enfermedad o un accidente te impide trabajar, te permite acceder a ese beneficio.
- Pensión por fallecimiento: resguarda el derecho de tu cónyuge o conviviente y tus hijos a cobrar la pensión si fallecés estando en actividad.
¿Qué pasa si no la presentás?
Mientras no esté presentada, tus aportes como monotributista o autónomo pueden no servir para obtener el retiro por invalidez o la pensión por fallecimiento en actividad. ANSES podría presumir que la afección ya existía cuando empezaste a aportar.
¿Cómo se presenta?
- En línea: desde Mi ANSES, en Atención Virtual, con tu CUIL y Clave de la Seguridad Social. Se completa el formulario y se adjuntan el DNI y la constancia de inscripción.
- En una oficina de ANSES: con el formulario completo por duplicado, el DNI y la constancia de inscripción.
ANSES puede pedir estudios o un examen médico. Si no lo hace en el plazo previsto, la declaración se considera aceptada.
La norma no fija una fecha límite. Si ya estás inscripto y no la hiciste, lo mejor es presentarla cuanto antes. Si tenés dudas, te ayudamos a completarla.
¿Querés que revisemos tu situación?
La primera consulta no tiene costo. Te decimos con claridad qué corresponde hacer.