Emitir facturas electrónicas es parte del día a día de profesionales, comercios y emprendedores. Pero un error repetido puede generar inconsistencias en tus declaraciones, diferencias con lo que informan los bancos o, en casos más graves, la suspensión de la CUIT. Estos son los puntos que más conviene cuidar.
1. El tipo de factura según quién la recibe
- Si sos monotributista: emitís siempre factura C, salvo exportaciones (factura E).
- Si sos Responsable Inscripto y le vendés a otro Responsable Inscripto o a un monotributista: factura A.
- Si sos Responsable Inscripto y le vendés a un consumidor final o a un exento: factura B, informando el IVA contenido en el precio.
2. Identificar al cliente cuando corresponde
A partir de cierto monto, que ARCA actualiza periódicamente, la factura a consumidor final tiene que identificar al comprador con su CUIT, CUIL o DNI, nombre y domicilio. Si no lo hacés, el comprobante queda mal emitido.
3. El medio de cobro
Indicá correctamente si cobraste en efectivo, por transferencia, con tarjeta o por una billetera virtual. ARCA cruza lo que facturás con lo que informan bancos y procesadoras de pago, y las diferencias generan alertas.
4. Un punto de venta para cada canal
Tener puntos de venta separados para el local, la web o el celular ayuda a ordenar la contabilidad y a encontrar rápido un comprobante cuando lo necesitás.
5. La fecha de emisión
La factura se emite al momento de la operación. El sistema admite un margen de pocos días hacia atrás o hacia adelante, algo más amplio en servicios, pero fuera de ese margen no deja emitirla. Facturar a término también te evita problemas con la recategorización.
Una factura electrónica no se borra ni se modifica: se anula emitiendo una nota de crédito por el mismo importe y, si corresponde, se emite una nueva.
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